1. Diagnóstico inicial del agua
- Nos proporcionas una analítica físico–química y microbiológica completa, validamos si esa agua es apta para generar el biocida, si no cumple, proponemos e imponemos (si decides seguir el modelo) los tratamientos necesarios: filtración, descalcificación, ósmosis u otras soluciones específicas.
2. Precursor y regulador de pH bajo control
Para garantizar trazabilidad y cumplimiento del BPR:
- El precursor (cloruro sódico) y el regulador de pH se adquieren a HAProlab o a distribuidores bajo nuestras especificaciones para asegurar calidad, documentación y cadena de suministro alineada con el artículo 95.
3. Generador instalado, validado y conectado
- El equipo queda conectado a internet y permanece online para permitir el seguimiento remoto, siempre dentro de los rangos de producción notificados y por tanto un equipo parametrizado y trazable.
4. Monitoreo inteligente con software central
- El corazón del modelo es nuestro sistema de telemetría central (plataforma IMPERIO) que registra en tiempo real parámetros clave: concentración de sustancia activa, pH, caudal, alarmas, estados del equipo… con sello temporal.
- En la práctica, esto significa que no dependes de “fe ciega”: hay datos, históricos y acciones preventivas para demostrar que tu biocida se genera dentro de los parámetros de la notificación.
5. Certificado vivo de producción biocida
Con todo lo anterior, HAProlab puede emitir un certificado de producción de biocida in situ, en el que declara que el sistema genera un producto biocida notificado conforme al Reglamento (UE) 528/2012 y apto para su uso en los tipos de producto indicados.